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Caracas, miércoles 12 de
septiembre, 2007 |
CHÁVEZ EN SU BERENJENAL
Adolfo
R. Taylhardat
Quienes seguimos por televisión la rueda de prensa que ofrecieron los
dos mandatarios al final de la visita pudimos apreciar que el ambiente dentro
del cual se desarrolló la “cumbre” Chávez-Uribe no fue el mas cordial y
amigable. Los presidentes estaban situados cada uno frente a un atril situado a
por lo menos dos metros de distancia, lo que no le permitió a Chávez, como
acostumbra hacerlo, abrazar, manosear o apretujar a su interlocutor. Las caras
que tenían los dos mandatarios revelaban tensión y distanciamiento. Es cierto
que con el correr del tiempo el ambiente se volvió menos tenso, pero sin caer
en la confianzuda excesiva familiaridad con que Chávez acostumbra tratar a sus
pares.
Chávez creía que durante su visita iba a lograr solucionar la situación
de los 45 rehenes que se encuentran secuestrados por las FARC entre los que
figura la ex–candidata presidencial Ingrid Betancourt. Al menos eso es lo que
hizo creer a la opinión pública. Es lo que esperaban los familiares de los
rehenes y la Senadora Piedad Córdova que se reunieron con él en Miraflores la
víspera de su partida para Bogotá.
Chávez esperaba obtener de Uribe la luz verde para negociar con las FARC
valiéndose de sus vínculos con los capataces de ese movimiento
narco-guerrillero. Eso le habría servido para borrar de la memoria de la
opinión pública internacional el escándalo del maletinazo de los 800.000
dólares, desviar la atención de los venezolanos respecto de su propósito de
convertirse en presidente vitalicio y presentarse ante el mundo como el gran
hacedor de la paz en Colombia para que lo postulen otra vez al premio Nóbel.
Lo cierto es que, según contó el Presidente Uribe en la rueda de prensa,
durante su encuentro con Chávez le hizo una relación completa de todos los
esfuerzos que tanto él como sus predecesores han hecho para restablecer la paz
en Colombia. Finalmente ante la insistencia de su colega y después de recibir
el ofrecimiento de resolver el problema de la delimitación de las áreas marinas
y submarinas en el Golfo de Venezuela, Uribe aceptó finalmente permitir que
Chávez actúe como mediador,
Lo que ha recibido Chávez en sus manos es una papa caliente que le
resultará muy difícil manejar. Las posiciones irreconciliables de las dos partes
en el conflicto anuncian de antemano el rotundo fracaso de la mediación.
El Presidente Uribe dejó muy claro que su gobierno no cederá en su
posición contraria a la desmilitarización de territorio que exigen las FARC. Una
caricatura publicada en el Tiempo de Bogotá ilustró con toda precisión la
situación: el Presidente Uribe aparece inclinado trazando en el piso una línea
recta que comienza en los pies de Chávez como diciéndole, está bien, puedes
hacer de mediador pero no te me sales de esta línea. "No hay zona de
despeje'' militar, ha dicho Uribe, "estamos procurando controlar el
territorio para proteger a los ciudadanos''. Como es sabido, la guerrilla pide
la desmilitarización de un área de 800 kilómetros cuadrados en los municipios
de Pradera y Florida para realizar el canje recíproco de prisioneros.
Por su lado los jefes de las FARC han dicho que no liberarán a los
rehenes sino dentro del territorio colombiano. “Yo quiero agradecer al
presidente Chávez por esa generosidad (Chávez ofreció despejar una zona de
territorio venezolano para efectuar el canje) pero seguimos sosteniendo que es
un problema interno y el canje debe solucionarse en Colombia” ha dicho Raúl
Reyes, portavoz de esa organización guerrillera.
Adicionalmente las Fuerzas Militares de Colombia han dicho que no
bajarán la guardia ante las FARC y advirtió que la vinculación de Chávez como
mediador “no llevará a modificar nuestra política contra la organización
insurgente” “Nosotros continuaremos con las operaciones militares con toda la
contundencia con la que se han venido llevando a cabo” ha dicho el Ministro de
la Defensa de Colombia.
En resumen, Chávez está metido en un auténtico berenjenal, del cual
difícilmente saldrá ileso. Al tiempo que jugará su papel de mediador debe
ocuparse del tema de la modificación de la Constitución cuyo objetivo último la
ciudadanía comienza a entender y a rechazar. Pero también tiene que lidiar con las
situaciones de confrontación interna entre sus prosélitos, el distanciamiento
de PODEMOS, la reacción de los familiares de venezolanos secuestrados que no
entienden por qué no le asigna a ellos la misma –o mas- importancia y prioridad
que la que otorga a los colombianos,
Chávez parece olvidar que el “dialogo” entre el gobierno colombiano y
las ELN que se efectúa en La Habana con la facilitación del gobierno cubano ya
lleva dos años y tras seis rondas de negociaciones es muy poco lo que han
podido avanzar.
Para completar, está por verse cual es la solución que le ofrecerá a
Colombia en el tema del Golfo de Venezuela. "Quiero que solucionemos el
diferendo con Colombia sobre el Golfo. ¡Ese problema es necesario resolverlo ya!
Es decir, !YO, HUGO CHÁVEZ EL SOBERANO DEL SOBERANO ORDENO RESOLVER ESTE
PROBLEMA AHORA MISMO! Seguramente en esto quiere proceder como con la
modificación de la constitución, en secreto, a golpe y tapujo, a espalda de los
venezolanos y antes del referendo constitucional, olvidando que ningún
venezolano está dispuesto a aceptar una solución que implique perder
territorio.
En
su culebrón semanal del domingo pasado Chávez reconoció algunos de los
obstáculos que ya ha confrontado en la misión que asumió. Dijo que el Jefe de
la FARC le informó que no vendrá a Venezuela pero que podría enviar un
representante. En vista de eso ofreció ir a la selva colombiana si el presidente Uribe lo autoriza, aunque
reconoció que eso tampoco es nada fácil. Señaló que tratará de que ambas partes cedan en
sus posiciones para buscar un acercamiento. “Deben entender (...) que si ellos quieren el acuerdo humanitario ambos
deben ceder en algo”.
"Yo comencé siendo, aceptando, el papel de un observador, pero ya
no, ya he caído en el papel de mediador, y lo he dicho: si a las puertas del
quinto infierno tuviera yo que ir para tratar de que haya un acuerdo
humanitario y más allá un acuerdo de paz... pues allá iré". A lo mejor
aprovechará para ver si efectivamente George W. Bush está allí.
"Dicen que el que se mete a redentor muere crucificado y yo le pido
al Redentor que nos ayude para que podamos ayudar a Colombia". Falta ver si después de todo lo que ha dicho
de la iglesia y de los sacerdotes el Redentor está dispuesto a ayudarlo.
En todo caso, cualquiera sea la salida que encuentre en ese berenjenal,
Chávez saldrá perdiendo. Si fracasa, que es lo mas probable quedará desprestigiado
ante los venezolanos, los colombianos y el mundo. Si obtiene un resultado
positivo, aún cuando quiera capitalizarlo, su prestigio también quedará en
entredicho a la luz de la opinión pública porque se deberá a la estrecha
relación de connivencia que cultiva con la dirigencia guerrillera colombiana.
Sabemos que Chávez siempre trata de convertir las derrotas en victorias
y será muy triste constatar que un tema tan delicado como el de la suerte de 45
rehenes de la guerrilla es explotado con fines políticos y para ocultar a la
opinión pública su verdadera imagen.
Sin embargo, creo que el presidente Uribe sabía perfectamente lo que
hacía cuando lo autorizó a mediar.
www.adolfotaylhardat.net