El agua-fiesta

 

Adolfo R. Taylhardat

 

« Sommet de Madrid : le président vénézuélien joue au trouble–fête » (Cumbre de Madrid: el presidente venezolano hace el papel de agua-fiesta). Así titula el periódico Le Monde un reportaje sobre esa reunión. “Puso la torta en la Cumbre” dice la mancheta de El Nacional el domingo pasado. Ambos textos describen elocuentemente la actuación del presidente Chávez en Madrid.

 

El jueves ofreció una charla en la Escuela Diplomática española donde presentó su versión de lo ocurrido en Venezuela el mes pasado. Dijo que había sido “un zarpazo sangrante, fascista, privilegiado por sectores y élites que se beneficiaron del régimen anterior”. Dijo que “el pueblo salió a la calle con la Constitución en la mano” a defender su gobierno. En su acostumbrado gesto busco en el bolsillo la versión miniatura de “la bicha”. “¡No la encuentro! ¿Dónde la dejé?” Ante la carcajada del publico alguien le procuró una copia. (EL Nacional 17-05-02 Pág. A/6). Desconociendo que fue él mismo quien primero la violó, aún antes de haber nacido, dijo: “Esta Constitución es un bebé que tiene dos años y trataron de violarla”, No perdió tampoco la oportunidad para lanzar su sempiterno ataque contra los medios y contra la sociedad civil venezolanos.

 

El viernes por la noche participó en una cena con empresarios españoles. Allí nuevamente expuso su versión de la situación venezolana, reconoció que no es el mejor momento para solicitar la confianza del empresariado español y acusó  a los medios españoles de hacer "mucho daño por el manejo que le han dado a nuestra realidad".

De manera interesada, parcializada y malintencionada, según él.

 

El sábado, en lugar de asistir a la “Mini-Cumbre” de la Unión Europea y los Presidente andinos se fue a la Embajada venezolana a ofrecer una rueda de prensa. Fue allí donde se consagró como agua-fiesta al arremeter contra la propia Cumbre. “Los Jefes de Estado andamos de Cumbre en Cumbre y nuestros pueblos de abismo en abismo”. “Creo que no hay voluntad política para cumplir. Hace falta liderazgo en el mundo, hace falta salir del esquema neoliberal del siglo XX”. “Aquí no hubo tiempo para hacer un debate. Fue una Cumbre de un solo día y creo que había un formato preestablecido, según el cual se daba un discurso y luego habría intervenciones de tres minutos, pero sin debate”

 

Esto hizo que el Presidente del Gobierno español, y Presidente en ejercicio de la Unión Europea, José María Aznar, reprochara públicamente las expresiones de Chávez “Me hubiese gustado mucho oír y ver a mi amigo Chávez en la reunión con la Comunidad Andina, pero no hemos tenido esa suerte”. “Siempre es posible aportar mas a las Cumbres y siempre es posible estar en las Cumbres cuando se celebran”.

 

Cabe preguntar  ¿Entonces, para que fué Chávez a Madrid? ¿Para qué se gastó la inmensa cantidad de dinero que costo ese viaje? Él sabía que sólo tendría tres minutos para hablar. El formato de esas reuniones no es nuevo y los participantes lo conocen con antelación. Quizás esto es precisamente lo que no le gusta a Chávez de las Cumbres, De allí que busque escenarios alternativos para destrancar su incontinencia verbal.

Sólo faltó que participara en la marcha de los “anti-globalizadores” organizada por el Foro Social Trasatlántico, extensión del Foro Social de Porto Alegre. Ese discurso de Chávez no es nuevo. En Madrid lo que hizo fue machacar la consabida consigna anti-neoliberalismo,  anti-cumbre y anti-globalización del Foro de Sao Paulo, cuyos principales agitadores, Ignacio Ramonet y José Bové, son su fuente de inspiración internacional.